Ourense 19/08/2018

ADELANTE OURENSE PROPONE SUSTITUIR EL ACTUAL

MODELO DE ORDENACION DEL TRAFICO POR OTRO QUE DINAMICE LA ACTIVIDAD COMERCIAL Y TURISTICA

  • El actual modelo de ordenación del tráfico es predominantemente recaudatorio.
  • Se puede reordenar el tráfico para dinamizar la actividad minorista.
  • Debe suprimirse la ORA: es un servicio obsoleto, ineficaz y, además, lleva años caducado.

Ourense, 19/08/2018.- adelante>>Ourense propone sustituir el actual modelo de ordenación del tráfico de la ciudad -predominantemente recaudatorio- por otro modelo en el que se suprima la ORA y se dé prioridad al peatón para así favorecer tanto el comercio de proximidad como el disfrute del espacio urbano por turistas y visitantes.

La ordenación actual del tráfico en la ciudad está basada en un modelo recaudatorio en vez de estar orientada a otros objetivos relacionados con el desarrollo socioeconómico y la calidad de vida (prioridad del peatón, actividad comercial y turística, sostenibilidad, ...). Así el ayuntamiento recaudó el pasado año más de 2,7 millones de euros por la ORA (1.000.354,86), la grúa (182.348,12) y multas (1.535.406,31). Las dos primeras cifras corresponden a ingresos netos y la última a derechos reconocidos (multas expedidas).

Entiende esta formación que en primer lugar debe suprimirse la ORA y, en su lugar, implantarse el estacionamiento gratuito y de duración limitada en las proximidades de las zonas comerciales de la ciudad para así dinamizar a un sector que sostiene a un importante número de ocupados y de trabajadores en la ciudad. En este sentido, resulta apremiante la reordenación de la zona de la Plaza de Abastos de cara a la futura puesta en marcha de las instalaciones una vez reformadas.

Por otro lado, también beneficiaría al sector minorista un avance en la peatonalización de vías urbanas, tantas veces anunciada por el gobierno local.

Asimismo, en las nuevas concesiones de los parkings públicos proyectados, el ayuntamiento deberá incluir en la explotación la existencia de bonos para los potenciales compradores en los establecimientos comerciales de la zona.

En todo caso, los dirigentes municipales deberán analizar y consensuar estas medidas a favor del comercio en el Consejo Local de Comercio, órgano de participación creado en su día y que lleva años sin reunirse.

En cuanto a la ORA, se ha convertido en un servicio obsoleto e ineficaz, meramente recaudatorio, máxime si tenemos en cuenta la futura puesta en marcha de seis aparcamientos disuasorios y al menos cuatro aparcamientos públicos. La supresión de la ORA no resultaría especialmente problemática si tenemos en cuenta que la actual concesión caducó hace casi dos años.

En ese sentido, resulta irracional que la demora en la gestión de aparcamientos disuasorios está favoreciendo a una concesionaria de un servicio que no debería existir, entre otros motivos porque no existe acuerdo de órgano competente (Pleno) para su nueva implantación. A ello hay que sumar el cobro de la tasa en calles que no figuran incluidas en la actual ordenanza municipal, lo que convierte su recaudación en "alegal".

En otro orden de cosas, el gobierno local parece no entender las importantes ventajas de los aparcamientos disuasorios para los ourensanos -reducen el tráfico, el nivel de ruido y de contaminación del aire que respiramos- pues no ha realizado actuación alguna al respecto en los tres últimos años.

Esa gestión municipal pendiente afecta al futuro concurso para adjudicar el servicio de transporte urbano pues, una vez determinadas las ubicaciones de esos aparcamientos, es preciso adaptar las líneas y frecuencias de los autobuses urbanos para facilitar el acceso a la ciudad. El ayuntamiento también deberá decidirse si implanta en la ciudad un sistema de carril bici o similar, infraestructuras que también tendrían que interconectarse con los aparcamientos disuasorios al igual que el actual servicio público de préstamo de bicicletas.

El objetivo final debería que los ourensanos puedan vivir en una ciudad más sostenible, más amable con el peatón y donde el turismo cultural junto con el de ocio-compra sean realmente alternativas de atracción de turistas y visitantes. En todo caso, los dirigentes locales deberían estar más preocupados por un proyecto de ciudad que genere riqueza y empleo.